28 de junio de 2016

Quehaceres



Estuve secuestrada al cumplir un año.
Veinte días es un montón de tiempo.
Estaba adoptada al cumplir dos.
No supe mi historia hasta los veinte.
Ya pasaron más de veinte desde entonces.
Cuarenta y un años de vida.
Cuarenta de sobre vida.
Y todavía no sé que hacer. Qué hacer con las instituciones, los uniformes y los recursos reciclados del terrorismo de Estado. Qué hacer con la derrota. Con los trofeos. Con las revoluciones. Con la solemnidad. Qué hacer con los datos sueltos. Qué hacer con el dolor que se cuela en cada fibra para anidar. Qué hacer con el futuro. Con los recuerdos. Con las decisiones fundamentales. Con el tiempo que pasa y se va. Qué hacer con los fantasmas. Con las obsesiones, las fobias. Con el sueño interrumpido. Con el barrote mental. Qué hacer con todo lo que no se puede hacer. Con el impulso paralizado. Con el hambre vital. Con la ilusión. Qué hacer con todas las letras, las palabras, los libros. Con el peso de la historia. Con los cofres que atesoran la desgracia. Qué hacer con las cenizas de las flores. Con las revelaciones. Con el olor adhesivo. Con la diversión. Con esos pasillos. Qué hacer conmigo ahí. Con nosotros ahí. Qué hacer con ellos. Con ese lugar. Con las tensiones. Con la herida abierta. Con la mente en fuga. Con la lesa humanidad. Qué hacer con los ojos del pasado. Con las puertas cerradas. Con los candados. Qué hacer con el destierro. Con el desarraigo. Con el alma en pena. Con el orden que no quiero alcanzar. Qué hacer con lo que acumulo. Con lo siento. Con lo que vengo haciendo mal. Qué hacer con esto que resbala y se vuelve a escapar.   

6 de marzo de 2012

Ladran




Ladran
perros grandes y chiquitos.
Ladran
vástagos y peones.
Ladran
los niños cantores.
Ladran
que nos fuimos sin gracias.
Ladran
incomprendidas desgracias.
Ladran
que tienen resto y sobra.
Ladran
a quién se atreva a aullar la falta.
Ladran
de llenos los pobres.
Ladran
enredados entre las patas altas.
Ladran
libertades bajo un pie que aprisiona.
Ladran
a la defensiva, ladran a la ofensiva.
Ladran
de arriba, dedito en alto.
Ladran
convencidos.
Ladran
confundidos.
Ladran
victimizados, victimarios y auténticas víctimas.
Ladrones, 
cola sucia entre las patas.
Ladran.
Ladran
sabios en su ignorancia.
Ladran
cerdos, gacelas y corvinas, todos tienen algo que ladrar.
Ladran
cuando cabalgamos y siguen ladrando cuando decidimos desensillar.
Ladran
porque sí, y también porque no.
Ladran
porque no hay otra forma.
Ladran
haciendo eco de sus propios ladridos.
Ladran
y el ruido se multiplica como la histeria colectiva.
Ladran
tan fuerte que se vomitan encima.
Ladran
tanto, que ya nada se escucha.

19 de noviembre de 2011

Daniela

Sueño que estoy con mis dos hijos en un lugar abierto, donde hay muchos amigos queridos. En un momento pierdo de vista a los chicos y doy voz de alarma. Hay una reacción instantánea y en seguida aparecen, primero el mayor y después el menor. Todos sonríen y se quedan tranquilos, sigue la fiesta, pero la nena no aparece por ningún lado. Busco a la nena. Es chiquita, igual al más chico pero mujer, idéntica a él, como su hermana melliza (claro que, fuera del sueño, mis hijos no tienen ninguna hermana melliza). Pregunto a todos y a cada uno de mis amigos si no vieron a “Daniela”. Me enoja que nadie la haya visto, que nadie pueda ayudar.

Me despierto y la nena, que en el sueño se pierde, me acompaña durante todo el día.

Angelita 1977

8 de septiembre de 2011

3 de agosto de 2011

Voces fusiladas

Mendoza (Agencia Paco Urondo, por Omar Rocco) Jueves 28 de julio: En la Biblioteca Pública San Martín asistimos a la presentación de un libro que es la reedición de aquel que recopilara fielmente los testimonios de tres sobrevivientes de la masacre de Trelew ocurrida un 22 de agosto de 1972. Como se sabe, allí fueron fusilados 19 militantes políticos de las organizaciones revolucionarios y es en el interior de una celda que el poeta, periodista y militante Francisco “Paco”Urondo graba las entrevistas a María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar el día anterior a que todos los presos políticos –incluido Urondo- fueron liberados. Sentados a la mesa de presentación están los militantes de éste tiempo, Alfredo Guevara, Anabel Fernández Sagasti (La Cámpora-Mendoza), Oscar D´Angelo, escritor, médico psiquiatra, y docente de Palmira, San Martín y a la sazón, exquisito expositor sobre la creatividad artística de Urondo y su amalgama al cuerpo de una revolución posible. Especialmente invitada está la hija de Paco Urondo, Angela Urondo, ya que esta reedición de La Patria Fusilada (por la Editorial Libros del Naufrago) ha sido ilustrada por ella misma.

“Yo soy Angela, nací en 1975, tres años después de que la masacre de Trelew se llevase a cabo”, así inauguró la particular relación que la historia le deparó con un libro que al decir de Oscar D’Angelo es un documento privilegiado para los análisis posteriores, no sólo por lo que evidencia –las artimañas de la dictadura militar de la llamada Revolución Argentina contra las movilizaciones populares- sino para la especial función de poeta-cronista internado en un penal como presa político de una dictadura. .
“En realidad yo no supe quien era mi padre hasta que tuve veinte años, por lo cual viví siendo la hija de un matrimonio que la adoptó y que le contó que sus padres habían fallecido en un accidente de auto Así que yo viví en esa burbuja durante veinte años y un día me enteré que mis padres estaban desaparecidos y por esa información supe que el nombre de mi padre era Francisco Urondo y me dijeron que escribía libros de economía. Yo busqué por las librerías de la Avda. Corrientes en Buenos Aires, me dijeron que no se conseguía en las librerías comunes, había que buscarlos en librerías especializadas. Fui de a poquito descubriendo quienes eran mis padres, hasta que finalmente conocí a mi familia, a mi hermano, a una tía, que me ayudaron a recuperar mi historia... Esto es para contar cómo llego yo a leer La Patria Fusilada por primera vez. En ese momento, que yo me encuentro con mi familia a los 22 años, en la biblioteca que había sido de mi abuela, me fui encontrando con ese material y me lo tragué de un bocado. Sin ningún tipo de orden para incorporar toda esa información. Y lo que me pasó con el tiempo, con todo lo que leí en ese momento, es que se me empezó a confundir todo, porque lo había leído muy rápido. Y para colmo de eso, el año pasado cuando me proponen hacer la ilustración para la reedición del libro, me vi en la obligación personal de volver a leerlo, de tenerlo presente al momento de ilustrar.”.
A partir de este momento, del relato de Angela comienza una etapa distinta; es algo que se da muy pocas veces en las presentaciones de libros donde en general, el expositor logra atraer la atención de todo el auditorio. Esta vez, se hace un silencio profundo, como si todas las voces se hubiesen encontrado en una sola voz que de golpe empuje a todas las demás hacia la ternura, el dolor, la nostalgia frente a sentimientos muy profundos:
“Intenté releerlo y no lo pude leer. Y les voy a contar por qué. A mi me parece que este libro habla con una intimidad muy profunda. Cuando uno lee este libro realmente cree que puede escuchar a las voces de esas personas que hacen los relatos y da la sensación de que uno estuviera encerrado en una celda en la cárcel de Villa Devoto, la noche anterior a la amnistía. Si uno escucha mientras lee, se leen hasta los silencios. Yo creo que los silencios son lo más hondo que tiene este libro, es importante por lo que dice, pero también por sus silencios, Yo traté de leerlo pero no pasé de la décima página y como no pasaba de ahí, me dí cuenta de que este libro invita a meterse con ellos en esa celda y meterse con ellos en esa celda, implica meterse a otra celda. Yo siendo muy pequeña estuve en una cárcel, con mi mamá, parecida a la cárcel de Devoto, … tal vez por eso no pude seguir leyendo. Porque tengo mi propia experiencia respecto de la cárcel.”
Para irnos de ese lugar de tristeza y sin sabor colectivo, el ángel de la hija del poeta y el militante nos saca una sonrisa casi con mezcla de llanto y nos invita a todos a hacer memoria por todos los chicos que sufrieron de distinta manera la dictadura militar, por los que no sobrevivieron hasta hoy para ver justicia y también a seguir la lucha por recuperar a los cuatrocientos que todavía no aparecen. Ángela, a modo de conclusión de sus vivencias nos cuenta desde qué lugar puede entenderse que uno hace un “ homenaje” y es la historia la que aún no termina:
“No pude leerlo, no pude en ese momento, porque con mi cárcel, con mi propio dolor, y mi propia celda ya era suficiente, pero me sirvió esta reflexión para de todos modos ilustrar la reedición del libro que quiere ser un homenaje, más allá de a las víctimas de Trelew, extensible a todos los desaparecidos, sobre todo a los que no tuvieron su nombre escrito, y no lo van a tener porque no hay nadie que pueda pedir hoy por ellos.”
Para despedirse nos regaló una de sus vivencias, que muestra cómo paso a paso va construyendo su identidad y nos invitó a todos a ser concientes que día a día construimos una identidad como sujetos, como sociedad, como pueblo, con la cual tenemos que comprometernos y estar muy atentos, para no equivocarnos:
“Quiero contarles que el 24 de marzo de este año presentamos La Patria Fusilada en Trelew, en el mismo aeropuerto donde se produjo la fuga y la recaptura de algunos de los que intentaban escaparse y a esta presentación fuimos con Raquel Camps, la hija de uno de los sobrevivientes. También pudimos visitar la Base Almirante Zar, que estaba en ese momento con faja de clausura judicial. Se estaba decidiendo sobre el destino del juicio, finalmente la Corte Suprema decidió incluirlo dentro de los delitos de lesa humanidad para que pudieran ser juzgados dado el tiempo transcurrido. Y cuando fuimos en el viaje a Trelew charlamos sobre este libro, nos comentamos y nos sorprendimos, porque a las dos nos había pasado algo parecido, habíamos utilizado este libro para leer algo que no está escrito superficialmente, ni ella ni yo nos podríamos acordar de detalles anecdóticos del relato propio del libro, si no que las dos leímos buscándole entre líneas todo lo otro, todo lo que a nadie le importa salvo a alguien que ha perdido a su padre. También quiero decir que cuando yo supe mi verdad a los 20 años, era el año 1995, estábamos en pleno menemismo y el Estado nos pedía reconciliación, nos pedía que los familiares nos reconciliemos con nuestros victimarios y esto era absolutamente inaceptable y realmente hubo que organizarse y resistir esa violencia del Estado. Porque una cosa fue la violencia de haber sido secuestrados o haber perdido a nuestros padres, otra cosa es la violencia de la mentira y otra cosa distinta es la violencia del intento reconciliatorio que hubo por parte del Estado. Y a nosotros, quienes recibimos este horror de parte de ellos, horror que no nos pertenecía, que no buscamos, un horror con el que no queríamos convivir, un horror que no queríamos que nos signifique como personas, pero que nos tocó y tuvimos que ponerle el pecho. Ahora esta justicia nos está permitiendo quitarnos ese horror de adentro y dejarlo donde corresponde, devolvérselos a quienes lo pergeñaron, el horror que se vaya con los horrorosos…Nosotros nos podremos ir curando individual y colectivamente como sociedad; sólo tengamos cuidado: la justicia se construye todo el día y todo el tiempo y la democracia también.”

Publicado por Agencia Paco Urondo

1 de agosto de 2011

Familias Q'heridas

Familias Q'heridas, 17 de Agosto 19 hs, CCRecoleta. Pinturas, dibujos, collages, instalaciones de Ana Adjiman, María Giuffra, Jorgelina Molina Planas y Angela Urondo, con prólogo de Yuyo Noé + música de Ramón Aiub el día de apertura + "Eva y Lola"película escrita por Victoria Grigera Dupuy que será proyectada el día 20 de Agosto.











23 de julio de 2011

Creo que nací varias veces

Ángela Urondo Raboy: “Creo que nací varias veces”

Sociedad /  La hija de Francisco “Paco” Urondo y Alicia Raboy recuperó su identidad 15 años atrás, pero la Justicia todavía no reconoce su nombre legalmente. En diálogo con ElArgentino.com, repasó el camino que recorrió desde que supo la verdad de su historia.
20.07.2011 | 21.06    
Por Pablo Méndez Shiff
@pableshiff


Ángela Urondo Raboy cumplió 36 años el pasado 28 de junio. De ese tiempo vivido, hace 15 que se enteró de su verdadera identidad y comenzó a recorrer un camino personal complejo para poder reunir a todas las piezas de su vida que habían permanecido sueltas, dispersas.

Junto a otros hijos de desaparecidos, como María Giuffra, Ana Adjiman, Jorgelina Molina Planas, Ängela estará desde el 17 de agosto al frente de una muestra de pinturas, dibujos, collages e instalaciones en el Centro Cultural Recoleta. El nombre del evento es "Familias Q'heridas", un juego de palabras que habla de la intrincada relación entre el amor y el dolor.

ElArgentino: Hace pocas semanas cumpliste años, y pudiste celebrar conociendo tu verdadera identidad. En este recorrido que comenzaste hace 15 años, queda un asunto pendiente de resolución en la Justicia, que es que puedas llevar el apellido de tus padres: Urondo Raboy. ¿Cómo se va llevando esa causa?

Ángela Urondo Raboy: Creo que nací varias veces, con cada nombre que tuve. El cuerpo es el mismo, la historia es la fragmentada. El cuero va sumando las vivencias, uno se sigue alimentando, y la persona, crece, sin importar cómo se llame.

Si lo pienso, creo que siempre estuve en el camino de mi propia identidad, aunque durante mucho tiempo, impedida de poder reconocerlo; el instinto me ayudó a mantenerme conectada con mi propia naturaleza, por lo que gran parte de mi, de mi personalidad, siempre mantuvo el mismo espíritu, incluso ante situaciones de opresión. Claro, que desde que la verdad sobre mi origen se empezó a develar, todos esos fragmentos de vida, pudieron ser concadenados y todo dejó de ser pedacitos, para ser parte de un todo, que es mi historia, y es nuestra historia, colectiva.

Si bien ya llevo más de 15 años reapropiándome de mi identidad, y que desde que empecé a saberme Urondo Raboy, me asumí socialmente como tal, la necesidad de legalizar mi filiación natural, se presentó como una urgencia cuando me encontré embarazada de mi primer hijo. Entonces, dejé de postergarlo y presenté mi pedido a la justicia. Pasaron más de dos años, sin que ningún juzgado se decidiese a tomar la causa: uno lo dudó mucho y al final la rechazó, otro, sin dudar, miró para otro lado, y otro más, se tomó su tiempo de evaluar y finalmente la tomó.

El 22 de marzo, a tres años de presentada, fuimos por primera vez convocadas las partes a una audiencia pedida por mí, en la que firmamos un acuerdo de desvinculación con quienes fueron mis padres de crianza. Al estar de acuerdo las partes del litigio, se suponía que solo quedaba esperar un fallo judicial positivo. Siguió pasando el tiempo y a pedido de la fiscalía el juez, que insiste con la nueva audiencia, programada, no inmediatamente, para dentro de dos meses. Al juzgado no le urge resolver mi caso.

Mientras tanto, sigue pasando el tiempo y nada pasa. Tengo dos hijos, y el problema de nuestro apellido sigue sin resolverse, y según mi propia experiencia, es necesario estar concadenado legalmente a la familia, y por lo tanto hay que rectificar lo filiatorio, para no legar lo complicado. No sé que más necesita la Justicia para dar respuesta a mi pedido. Mientras tanto, Ángela Urondo no vota, no cobra un sueldo, no viaja, no compra, ni tiene cuenta. Legalmente Ángela Urondo no existe; pero aquí estoy, siendo, y lo que más ansío es poder dar a mis niños, el nombre de nuestros ancestros.

EA: ¿Qué sabes de tus viejos que no sabías hace 15 años? Una idea que planteaste en una entrevista anterior es que la dictadura los pudo haber matado, pero no logró desterrarlos.

AUR: Tendría que escribir un libro para responder esa pregunta, puedo contestar al revés, decir lo que sabía entonces, cuando no sabía nada.

Fui criada por una familia complicada, dentro de la rama materna de mi familia, que hizo borrón y cuenta nueva al decidir mi adopción a espaldas de mi familia paterna, en desventaja legal porque yo no llevaba su apellido. Crecí creyendo que mis padres habían muerto en un accidente de auto y que estaban enterrados en un lugar muy lejano llamado Mendoza. Crecí sin poder preguntar nada del pasado, casi sin querer saber, sabiendo, que lo que se escondía en el secreto, era un monstruo, que muy adentro mío, en un lugar de la memoria donde no hay palabras para las cosas, yo ya conocía.

Había soñado toda la vida con el momento de la pérdida y con los lugares donde pasé tras ese episodio, pero no podía comprender el significado de esos sueños repetidos. No podía explicar mi miedo. No sabía, que podían ser los recuerdos más antiguos de mi primera infancia grabados a fuego; la memoria del quiebre violento con que quedó atrás la vida anterior, ese proyecto de familia, que había existido, esa forma de amor, que yo había llegado a mamar, y que permanece dentro mío como una certeza, y que ahí estaba, manifestándose cuando no había correlato posible en el afuera, donde todo lo que había pasado, lo bueno y lo malo, había sido herméticamente omitido, tragado de un bocado por ese otro proyecto de familia que se impuso entonces.

De mi papá, no supe absolutamente nada, hasta poco antes de que se destapara la olla grande; como para que se fuera aliviando la presión, me adelantaron su nombre y con cuentagotas, me dejaron saber que escribía libros. Poco antes, me había enterado de que la causa de muerte había sido en manos militares y no en el accidente de tránsito, como me habían dicho todo ese tiempo. Yo tenía 19 años y ya todo se caía de maduro al punto de pudrirse, cuando abrieron un poco más y me soltaron que además tenía “dos hermanos, una mujer y un varón, más grandes, hijos de un matrimonio anterior” de papá. Hasta último momento quisieron sembrar la duda respecto del amor que ellos pudieran sentir por mí. Muy poco después se produjo el primer contacto, la vuelta al nido, tras una larga vida sintiéndome como en un pozo de otro sapo.

Lo curioso, es que a partir de que empecé a saber de mi papá, también me empecé a dar cuenta de lo invisibilizada que también había estado siempre mi mamá, de la que yo suponía, que lo sabía todo, aunque conocía poco más que su nombre: Alicia. El vínculo con mi abuela materna, continuó hasta su muerte, a mis ocho años, y mientras ella estuvo viva, mantuvo de algún modo presente, la figura nebulosa de mi madre.

Con la llegada de la verdad, y la madurez de las cosas, parte de mi familia materna, como los hermanos de mamá, hicieron un cambio notable, se abrieron al diálogo, al planteo de inquietudes, y a la posibilidad de reescribir el discurso histórico, permitiendo algunas posiciones críticas respecto de las decisiones tomadas. Me dieron las respuestas que les fui pidiendo, y aunque no siempre fueron las que yo hubiese querido, fueron respuestas valiosas, y válidas para trazar una relación distinta, mucho más conectada y profunda de lo que habíamos podido tener antes. Ellos me han ido acompañando estos últimos 15 años, devolviéndome la memoria de mi madre cada vez que les es posible, siempre que el dolor se los permite. Por ellos recuperé el ser Raboy, que para mí es tan importante como ser Urondo. Urondo Raboy. Raboy Urondo 
 

El periplo judicial de Ángela Urondo Raboy

Sociedad /  En paralelo a la causa en la que busca recuperar su nombre, la hija de Francisco “Paco” Urondo y Alicia Raboy participa de investigaciones judiciales por el asesinato de su padre y el secuestro y desaparición de su madre en Mendoza, en la que hay implicados miembros de la Justicia de Mendoza.
20.07.2011 | 14.06
Por Pablo Méndez Shiff
@pableshiff

“Por un lado, están los juicios que se están llevando a cabo desde noviembre, que reunían 19 causas en perjuicio de más de 34 víctimas, incluidos el asesinato de mi padre, y el secuestro y desaparición de mi madre, pero hace unos pocos meses, con el juicio ya muy avanzado, se produjo el apartamiento de la causa de uno de los imputados con mayor responsabilidad: el ex interventor provincial, Tamer Yapur, quién presentó un cuadro de demencia senil severa, por lo que en consecuencia quedaron en suspenso 12 de las 19 causas que había en curso. Y a menos que Yapur se reponga, no se podrá llegar a las sentencias en esas causas, para las que pudiera haber otra oportunidad, cuando se pueda juzgar a Menéndez en Mendoza, si la salud lo favorece”, cuenta Ángela sobre las causas judiciales de las que se encuentra participando.

“Entre las 7 causas que siguen en pie, se encuentra la de mis padres, cuya carátula está siendo contemplado que pueda ser ampliada, agregándose el intento de asesinato hacia Ahualli (nota: la compañera de sus padres que estaba con ellos en el auto, durante la persecución en que Paco fue asesinado y Alicia detenida) y hacia mí, como así también, mí secuestro. El 26 de julio, tras el receso invernal, se retomará el juicio y se calcula que habrá unas 5 semanas, como mínimo, de alegatos, tras lo que los jueces darán la fecha en la que tras su debate, dictarán sentencia”, agrega.
Al tiempo que se investigan el asesinato de su padre y el secuestro y desaparición de su madre, hay otras investigaciones en curso contra integrantes del Poder Judicial acusados de complicidad con la dictadura.

“Las causas contra los jueces, la pata civil de la dictadura, son aparte, pero están conectadas”, indica Urondo Raboy. “El juez de Cámara Otilio Roque Irineo Romano por ejemplo, sigue en actividad dentro de la Cámara Federal de Mendoza. Su despacho está dos pisos más arriba de donde se están desarrollando los juicios contra los represores, y de no ser por sus fueros, ya tendría que está preso por estar imputado, no como cómplice o encubridor, sino como partícipe necesario, en 103 delitos de lesa humanidad”, sostiene.

“El día 4 de Agosto, el Consejo de la Magistratura debía votar por el proceso de jury a Romano, pero decidieron posponer el tratamiento hasta el 17 de agosto, a diferencia de lo que ocurrió con Luis Miret, otro juez cómplice de la dictadura, junto con otro cuestionado por encubrir estos delitos, Julio Petra. Miret, con ´solamente´ 4 delitos, fue el primero en ser suspendido de sus funciones, juzgado, hallado culpable y destituido por delitos de lesa humanidad. Esperamos que Romano con casi cien delitos de ventaja, sea urgente separado de su cargo, y que pueda ser juzgado, con todas las garantías, como cualquier persona que haya sido parte de la represión y el exterminio del pueblo, pero con el agravante de que siguieron, y en el caso de Romano, todavía sigue, impartiendo impunidad en nombre del Poder Judicial, que suponía el deber de impartir justicia”, concluye.

15 de julio de 2011

Verdad y Justicia: Salud.

Duro y contundente, como un culatazo en el cráneo. Así de simple y doloroso. La pura verdad, de quien prefería seguir viviendo. Así de inconveniente para matadores y cómplices.

Desterrado el cianuro, y por lo tanto también la versión del forzado intento de suicidio, cabe subrayar, que el intento de asesinato había comenzado muchas cuadras antes, y que fue un ataque contra todos quienes íbamos en ese "Renault 6 verde claro, conducido por un hombre de saco a cuadros", que la policía tenía cantado seguir a la cita del 17 de Junio del 76, según consta en sus propias actas de procedimientos. En el auto éramos cuatro, y desde entonces faltan dos. Mis padres. Dos de treinta mil.

La muerte (en especial de los padres) cualquiera fuese la causa, es de todos modos irremediable; pero la mentira, es otro mal aparte, que en cambio, si, tiene remedio.

En el lugar donde se desencadenaron los hechos finales la policía dijo a los vecinos que el operativo había sido para recuperar un bebé robado de la estación de ómnibus por la pareja reducida, una mentira que ninguno de los que vieron la cacería humana se creyó.

Al día siguiente Menéndez anunciaba la baja, mediante un cable de noticias que varios medios locales levantaron en sus notas, diciendo: "Delincuente subversivo fue abatido en Mendoza", justificando que "Con otros extremistas pensaban tomar un destacamento policial", y deshumanizando por completo la situación al referir que "Abandonaron un bebé", o en palabras del diario Los Andes: "Usó como escudo a un niño". (Creo, no se ha publicado fe de erratas alguna, al respecto de tal agraviante falta a la verdad). Otra gran mentira, también repetida por los medios, fue sobre el paradero de mi madre, quien la policía declaró fugada, cuando en realidad, fue a la vista de todos que se la llevaron, muy golpeada, en el piso de un automóvil. Consta su ingreso al D2, y a partir de entonces, nunca fue vuelta a ver. A ese lugar, también me llevaron a mí, un rato más tarde.

Hacían falta estos juicios, para hacer visible la normalidad con que los niños fuimos llevados secuestrados a centros clandestinos de detención y tortura, o nacidos en ellos. Siento necesidad de hacer una reflexión por toda la gente invisible, sin nombre, dar a un recuerdo simbólico para los que perdieron todo, y para los que fueron tragados por la historia, sin que nadie en el presente pueda siquiera significarlos, todos los desaparecidos anónimos, especialmente los niños, los que no sobrevivieron, los que nunca fueron libres, los reasignados y mentidos, los que todavía no se dieron cuenta de que son ellos mismos, parte de esta misma historia, de esa gran mentira, de no ser quien se cree ser.

Queda hablar del proyecto de familia destruido. De lo irreparable, de la pérdida, de la soledad, del miedo y del dolor. De la búsqueda y de la resistencia, cuando no había ningún horizonte sano, y lo único posible era un sueño utópico, y una bronca fundamentada. Eran imprescindibles los Juicios de Lesa, para barrer grises suspicacias. Pronto llegarán los alegatos y con ellos podremos hacer, individual y colectivamente, una lectura un poco más completa y certera sobre lo ocurrido. Después, las sentencias pondrán fin a muchas dudas, de quienes todavía las pudieran tener. En los veredictos se agotan muchas discusiones, ya que los puntos de vista tendrán que empezar a ajustarse a la verdad de la historia que la justicia está inscribiendo, poniendo en su lugar a quienes fueron victimarios y llevaron adelante esta masacre.

A partir de ahí, quienes fuimos portadores de esa violencia, de ese horror, que no nos pertenecía, podremos empezar un proceso de des-victimización y cura, que la injusticia y la impunidad instaladas durante 35 años, hasta ahora no nos habían permitido; al gran pueblo argentino, salud.
***
Nota publicada por diario El Sol.

9 de julio de 2011

Verdadero falso

Si no los recuerdo, no los extraño. 

No puede traumatizarme lo que ignoro.

No puedo amar lo que desconozco, pensaba.

En un contexto en el que familia era sinónimo de presión y opresión, el solo hecho de saber que existía la otra familia aún por encontrar, me daba asfixia. Solamente podía anticipar más presiones, reclamos y conflictos. Si una familia, ya era difícil, ¿para que sumar otra? después de todo, había sobrevivido hasta entonces sin ellos... ¿para qué podría necesitarlos cerca en el futuro?





















(Para todo, lo que ignoraba).

24 de junio de 2011

Todo llega


14 de junio de 2011

Calor

Tengo una campera con dos capuchas. Prendamos una fogata al finnal del día, como en los campamentos. Llevo buen vodka, para que la resaca huela a mandarinas. Hay brazos que me sostienen, con el mismo amor con que se abraza a un hijo. Está ese calor que solo ustedes, con la chispa de la vida compartida en los ojos, pueden darme. Mis botas están gastadas, pero...sabrán entender.

13 de junio de 2011

nada nuevo

Otra vez, Junio no puede retener el tiempo, para que no llegue el 17, a pesar su muerte. Retrocedo al momento en que esa fecha no era nada, y el año anterior, contrasta de vida, lista para nacer, y no quiero que llegue el 28, para que no se rompa la burbuja, que la ilusión no se termine, que ni siquiera empiece, que de nada sirve, evocar como era estar cerca, juntos. Otra vez más, no quiero desprenderme de eso que fue hace tanto. Me aferro para volver a perderlos. Otra vez, como cada año, el ritual del adiós se impone, revelándose entre acciones cotidianas. Otra vez, la falta de velorios repliega a pequeños gestos la dolencia. El grito silencioso anudado con cierta gracia al cuello. Una voz finita, canta llorona...llorona y algo se intensifica, en esa parte de uno que quedó ahí, paralizado, en estado de shock, y que sigue vibrando, y siendo un drama presente, aunque uno lo evoque situándolo en el pasado. 35 años. Perdiendo. Recuperando y volviendo a perder.

27 de mayo de 2011

Gusanos y otras vidas.

En mi adolescencia, a los 14 o 15 años (todavía antes de saber), empecé a soñar reiterativamente con mi abuela Tere, que se había muerto unos cuantos años antes. Soñaba que ella entraba volando por la ventana de mi cuarto, y se sentaba junto a mis pies, en la cama. No decía nada. Sólo me miraba. Abría grandes sus ojos y entonces, podía ver los gusanos adentro, comiéndosela toda.
Me despertaba aterrada, con la imagen de mi abuelita reduciéndose en instantes a esqueleto; era horrible, me impresionaba, pero lo que más me angustiaba, era que ella, mi abuela preferida, me diera miedo.

(Entendía que ese sueño encerraba un mensaje, pero no podía descifrarlo).

13 de mayo de 2011


"¿Quién
no tiene cosas horribles que contar? ¿Quién no tiene
su historia? Pero nadie supo qué decir, nadie supo
qué hacer, cuando alguien contó la historia.

Seguramente al escucharla buscarás una mano; será
como antes, pero enseguida
intentarás olvidar que estuvimos tristes o asustados.
Tampoco sabrás qué decir cuando se haga tarde; lo de siempre:

tendrás ganas de llorar, y nada más."

Francisco Urondo, Del otro lado, 1967(fragmento)
 

Beatriz y Ángela Urondo, 2008





24 de abril de 2011

Pogrom

Mis bisabuelos Mauricio Raboy y Fanny Kovalivker, eran de un pueblito llamado Kaminka, en Ukrania. Murieron en un Pogrom, una especie de linchamiento antisemita masivo, ocurrido en 1921. Mi abuelo Noé, al que todos llamaban Ñuque, tenía entonces, aproximadamente ocho años, y fue el único sobreviviente de su familia. Unos años después, siendo todavía niño, viajó solo, en camión, tren y barco, hasta la lejana Argentina, donde lo esperaba una tía, que lo crió como si fuese uno más de sus cuatro hijos. Ñuque nunca habló de su pasado, de su vida en Rusia, o de su familia, ni tampoco sobre lo ocurrido. Se guardaba bien adentro el dolor, no quería recordar. Jamás volvió a hablar su lengua natal.
Yo, no llegué a conocerlo, murió bastante joven, de diabetes, cuatro años antes de que yo naciera. 
El signo trágico de su historia, parece repetirse en la mía. Pero yo, no me voy a guardar el dolor, no me voy a quedar callada.

11 de abril de 2011

Grietas

Hay que comprender y ser conscientes, de que la Dictadura, no empezó el 24 de Marzo de 1976, ni terminó definitivamente en 1983. A pesar de las garantías constitucionales de la democracia, existen grietas temporales, en las que se sigue filtrando todavía el daño del Terrorismo de Estado. El tiempo no aleja la historia, no la borra, no la desaparece: la re significa. No fue hace mucho tiempo y además, estuvo por otros tantos años silenciada, negociada, e impune. La Dictadura, no es algo que les pasó a otros, hace mucho tiempo. Es actual y también les pasa a muchos chicos que acaban de nacer, con sus abuelos que hace tanto tiempo fueron muertos, o desaparecidos, y ya no están para que los mimen y les den hoy un abrazo, aunque ellos todavía no puedan entender, que tanta falta les hacen a la hora de la mala crianza, o de la buena guía. A muchos chicos, la Dictadura, todavía les está sacando algo que es de ellos: una abuela (como Alicia), un abuelo (como Paco, que este año hubiese cumplido 81 años), o un nombre, que identifique a todos, como parte de una misma familia

10 de abril de 2011

Hasta que choque china con áfrica, te voy a preguntar.

Cuando pedía ir al cementerio para visitar la tumba de mis padres, me decían que no se podía.  Me explicaban que cuando tuvimos el (ejém) 'accidente' en el que ellos murieron, estábamos en otro lugar, que quedaba lejos, y que ellos quedaron enterrados allá, en ese lugar llamado Mendoza. Muy lejos. Había que viajar mucho, muuchísiiiiimooo para llegar, pero se podía. Había que planearlo, con tiempo, tal vez, algún verano, cambiando el mar por la piedra.
Prometieron que, alguna vez, iríamos.
Sabían que era imposible.



............
Todavía no encuentro ninguna piedad en las mentiras.
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6 de abril de 2011

Ropa sucia, afuera.

De chica, me enseñaron que los trapos sucios había que lavarlos adentro de la casa, en el ámbito de lo privado. Adentro, no importaba tener la razón, tampoco importaba perderla. 
(Ahí siempre perdía). Cuando se pierde siempre, ya no importa, perder, deja de ser significativo.
Todo por perder, todo por ganar, da igual.
Acá estoy, desaprendiendo, desacatando, eligiendo, rompiendo la barrera de lo que era íntimo, escupiendo la mugre que todavía guarda esa casa. 
 Vuelvo para limpiar un lugar, que ya nadie habita, pero me pertenece.
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5 de abril de 2011

Causalidades

Por muy alto, por muy bajo, nunca estaba a la altura. 
Me reprochaban que no era normal, como el resto de los chicos. 
Me decían:”Rebelde sin causa.

(La causa, que me escondían, la que no me dejaban saber.)

2 de abril de 2011

Links Juicio

Los Andes Podrían declarar inimputable al represor Tamer Yapur

El Sol El estado de Yapur es grave y once causas podrían caerse del juicio
MDZonline Organismos de DDHH pedirán que un médico confirme si el ex represor está "insano"

Jornada Online Está en riesgo la continuidad de causas por delitos de lesa humanidad

El Sol Se complica el desarrollo del juicio contra los represores que actuaron en Mendoza

El Sol Historias del juicio: el actor, su cuñado y la mujer embarazada

El Sol Rosa Gómez: “Mi único objetivo es saber dónde está Ricardo”

UNO Luciano Benjamín Menéndez será enjuiciado en Mendoza

MDZonline Menéndez, acusado en 19 causas, deberá presentarse en Mendoza


El Sol Separan a Yapur y asignan fecha de juicio contra Luciano Menéndez

Los Andes Tamer Yapur fue declarado insano y suspendieron su acusación

El Sol Controlan a jueces que investigan delitos de lesa humanidad

31 de marzo de 2011

Detalles menores

Dice la causa, que fui dada en  adopción, tras ser abandonada por mi madre (secuestrada y tal vez viva en ese momento); dicen los documentos, que dijeron que nadie sabía quién era mi padre (y que sin esas mentiritas, no hubiese sido posible). Decían que necesitaba los documentos para ir a la escuela. Decían que necesitaba documentos para “ser alguien”.

29 de marzo de 2011

Truncada


(Del lat. truncāre).
1. tr. Cortar una parte a algo.
2. tr. Dejar incompleto el sentido de lo que se escribe o lee, u omitir frases o pasajes de un texto.
3. tr. Interrumpir una acción o una obra, dejándola incompleta.
4. tr. Quitar a alguien las ilusiones o esperanzas. U. t. c. prnl.
5. tr. p. us. Cortar la cabeza al cuerpo del hombre o de un animal.

Regalos


La tía Beatriz, hermana de mi papá, durante años guardó regalos que fue comprando para mis cumpleaños, navidades, reyes, etc. Por cada regalo que compró para sus nietos, compró uno también para mí y se fueron acumulando en los altos de los roperos. Desde que la adopción no los volvieron a dejar que me vieran, ni a la tía, ni a nadie de mi familia paterna. Ninguno sabía dónde estaba, ni cuál era el nuevo nombre que yo llevaba. En una oportunidad, la tía fue a visitar a mi abuela para preguntarle por mí y pedirle, por favor, un contacto que una y otra vez le negaban, prometiéndole siempre, que tal vez, más adelante. Había llevado una bolsa enorme con regalos y pedía que, al menos, me los hiciera llegar. La abuela le dijo que eso no era posible, porque la familia adoptiva, tampoco a ella le permitía verme. Entonces su hermana (que era oficialmente mi abuela adoptiva, aunque mi tía no lo sabía) se paró y esquivando la mirada, hizo mutis por el foro y salió de la habitación, dejando en evidencia su incomodidad ante la mentira, aunque no quedase claro de qué se trataba exactamente. La tía se tuvo que volver con todos los regalos llorados, en el tren a Merlo y con el tiempo tuvo que ir aprendiendo a resignarse, porque el tiempo una vez que pasa, ya se ha perdido, y con los años, yo ya nunca usaría los regalos comprados para mis dos, tres, o cinco años. Beatríz siempre supo que en algún momento nos reencontraríamos, pero ¡ay! del tiempo perdido y de mis abuelos Edelma y Enrique, con quienes nunca me pude volver a ver.

Abuela Edelma, papá y Beatríz

18 de marzo de 2011

Clan Destinos

Él estaba varias veces clandestino cuando se metió con la piba jovencita de las botas de gamuza azules, en la redacción del diario Noticias. Tenía una pareja 'estable' con otra mujer y el romance se convirtió en una clandestinidad adentro de otra. Esa segunda clandestinidad parecía poner en riesgo a la primera y por eso fue juzgado y des promovido de su rango revolucionario. Sus jefes políticos no los cuidaron, a pesar de que ella estaba embarazada, juzgaron que la relación era ilegítima y representaba una traición, un vicio burgués que podía poner en peligro toda la revolución. (Revolución moralista, sin espacio para esta familia ni este amor). Buscado, él no podía exponerse para asumir su paternidad legal. Clandestina y sola, ella ingresó al hospital, posiblemente con un nombre falso, a darme a luz. Meses más tarde y fuera de término, me anotó en el registro nacional de las personas como madre soltera, y por esas cosas (supongo) de la clandestinidad, no me asignaron ningún número que me identificara como al resto de las personas. Sin número, una beba clandestina, hija de un papá clandestino, sin vínculo legal, pero chocho y con babero. Soñando un futuro grande y luminoso. Soñando con el  día en que podríamos llevar el mismo nombre que nos identificase como parte de la misma familia. Soñando con el día en que dejaría de hacerse llamar Ortiz, Mouriño o xxx para volver a ser él mismo. Urondo, pensador, escritor, poeta, periodista, hijo de sus padres, padre de sus hijos.

Hasta que la revolución fuera hecha, nada volvería a la normalidad.

Hasta la victoria, no podríamos ser una familia de verdad.

Nunca pudieron prever lo que ocurriría ante la derrota.

6 de marzo de 2011

La lógica de los libros

"Querida Angela,

Ya de vuelta en Inglaterra te escribo por dos cosas. La primera es pedirte una dirección de mail para mandarte el texto del que te hablé (tiene una parte sobre tu blog que me gustaría que leyeras y me dijeras si hay algo que quisieras cambiar). Se publicaría en un libro de la editorial Santiago Arcos el año que viene. Gracias por eso.
Por otro lado, te quería contar que este año un amigo poeta, Eliahu Toker, que lamentablemente falleció hace poco, me envío unos cuadernitos mecanografiados y corregidos a mano de poemas de tu padre. Esto me decía Eliahu:

Querida Jordana,

Existe una lógica respecto de los libros, y es que tienen que ser de aquel/aquella que se los merece o a quien pueden serle útiles. Hay determinados libros de los que no me desprendería por ningún precio y otros que llegaron a mis manos por casualidad. Los de Urondo los compré por curiosidad en una librería de viejo, hace muchos años, cuando había unos "buquinistas" en Plaza Lavalle, yo sabía quién era Urondo y lo que había sucedido con él, y no se trataba de libros comunes sino de uno impreso primitivamente, y el otro una suerte de manuscrito, de modo que los compré y los mantuve todos estos años durmiendo entre mis libros de poesía, esperándote. Me alegró cuando tu mamá me contó de tu interés por él y recordé que tenía ese par de textos que esperaban quién los redimiera. Ya lo encontraron, de modo que son tuyos en toda su ley. Ojalá te sean de interés y utilidad. Va un cariñoso abrazo de

Eliahu.


Son dos libritos amarillentos, La Perichola y Breves. Yo no sé si las correcciones a mano son o no de tu padre, pero en todo caso esos libritos te pertenecen. Yo creo que de alguna manera, pasaron por mi para llegar a vos. De modo que, si querés, te los envío a donde me digas.
Sigo los juicios a través de tus palabras y espero con vos, como bien dijiste, qué ocurran y que sean justos.

Un abrazo
Jordana"
Pasaron unos meses, sin noticias. Los libritos estaban destinados a venir desde la casa de Jordana en Manchester, hasta la mía en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (C.a.b.a.). Pero ocurrió algo que no se si atribuírlo a un error del correo inglés o si corresponde a la lógica del libre albedrío de los libros, pero la cuestión es que en vez de a la Caba, los mandaron a Cuba ...y ahí quedaron, de paseo por la isla donde la Revolución es realidad, hasta que Jordana los pudo rastrear y logró que se los mandasen de vuelta a su casa. En el reenvío, donde antes decía "Cuba", ahora escribió bien clarito ARGENTINA y esta vez si, llegaron.

Uno de los libros es La Perichole, que fue el primer escrito importante de papá. Se trata de una copia mimeografiada, encuadernada a mano con ganchitos de abrochadora. Tiene una dedicatoria escrita de puño y en cursiva, en la que creo leer a David Stivel, aunque no estoy segura, pudo ser otro nombre parecido.
El otro librito, son en realidad unas hojitas de papel dobladas al medio, sin nada que las agarre, está escrito a máquina y por encima, con lapicera azul, tachados y corregidos los poemas que luego serían parte del libro Breves. Debajo de las tachaduras se pueden leer las versiones anteriores de los poemas, se puede compartir el proceso creativo literario, se siente a travez de su pulso la pasión, el corazón, la música que buscaba en cada frase.


¿Será que existe la lógica de los libros, como decía Eliahu? llega este regalo-tesoro a mis manos y no hay palabras agradecimiento que alcancen para retribuír la magia de lo ocurrido.

Clontextual

EsClondido   en un Rinclón de la sala   Clontigua  al Clonedor, un Clontrabajo     trata de enClontrar         su propio Clompás.     Se ha vuelto  un Clontador de notas,  ha perdido el swing.     Es Clonsabido,    que en este Clontexto     todos quieren Clonsagrarse.   Buscan dentro   de sus propios esClombros  el Clonocimiento    perdido,    pero solamente encuentran   algo Inclongruente,  Clonfuso...  InClomprensible.    Clontinuamente    caen rendidos al Clontrabando  de vidas ajenas.    Ya     no hay   Clondolencias   que sirvan de Clonsuelo, cuando se eligió el camino más fácil.    Un Cloncierto   de caras,   que se te parecían   un poco,     pero no.     (Aunque no lo clomprendas       ya no estas ahí,          te fuiste     y ahora no sos vos).   Los ojos    Clon lágrimas    de Cloncodrilos.     Las barrigas    rellenadas   a “McClombo”  de lombriz y queso.    Se van   aClonstumbrando   a las reglas,  a las rutinas.    Aspiran    llegar    a vivir     bajo Clontrato.   Vidas   sin matices    ni Clondimentos.       Siempre obligados    a   reClonciliarse     y ser     más buenos.    .Deseosos     de ser personas    Clonvencionales,   normales, invisibles.        Clonstruyen    una Clomunidad    donde es inCloncebible    ir a Clontramano.      AlClonzado  el estandarte,  van perdiendo  la Clonsciencia    sobre  si mismos..    La posibilidad       de reClonocerse    unos    a otros   va desapareciendo.     mientras se reproducen   Clompulsivamente,  como Clonejitos asustados.   Se dan   de revolClón a la fuerza,  por todos    los rinClones   y quedan    desparramadas  sus visibles Clonsecuencias,    por no usar  correctamente    los Clondones.      Los Clonentarios    siempre   a punta de lengua,  van  Clontagiando   su veneno       Buscan el error   del otro.     Como Clonistas  amarillos    del espectáculo ajeno.     Sin un Cloncepto.   Sin nada propio  que Clontar  (y todo   que esClonder).    Viven Clondicionados    a decir todo entre “Clonillas”.    A no ser      ni Clóncavos,    ni Clonvexos.   ni nada.      AClomplejados    por su inClonpetencia   afectiva.    Insignificantes.    Solos y Clonpungidos.      Con el desencanto  inClonporado   al cuerpo   influyendo   en sus Clontexturas    físicas.       La cáscara    dura, Clontracturada.     El Interior,   inClonsistente.        Lleno  de Clontradicciones     e inClontables dudas,       La identidad   en eClonsión.       Avanza   InClontrolable    un sentimiento    mezquino y desClonsiderado.       Se pierde    la Clompasión      y la Clonducta.       Se vuelven    Clonstantemente     unos      Clontra otros.       Sin Clonservar  antiguos códigos    de respeto    o   de Clómplicidad.      Clontribuyen      con el sistema,    sin  ya  nada     Clonstructivo   por hacer.      Perdido     todo Clontacto,.    también la percepción,      ya       no pueden       reClonfortarse    unos a otros.     Ni sueñan      con enClontrar       un amor...    InalClonzable.       Rotos    y desClonsidos,.  DesenClontados para siempre.       Clonvalecientes    de vergüenza      y pena Clontínua.      Clomplicados,   sin poder   Clompartir    la verdad.       Sin verse,  a su modo    se aClompañan,   repiten el gesto.     Sin bajar   la guardia.        Cloncentrados    en ser iguales    (al otro). Clomparándose   (con los otros).    Sin notar    la Cloncordancia    Clonstitutiva.       La misma   Clondición,      el mismo   desClontento.     El origen,      fuera de Clontexto,        guardado  en el arClón     de lo que ya no se recuerda. 

 Clontextual Performance
Teatro El excéntrico
16.05.2009

4 de marzo de 2011

2 de marzo de 2011

Filiación

A 3 años de iniciado mi juicio filiatorio, por fín, fue convocada la primera audiencia. No me quiero imaginar lo que hubiese sido con el viento en contra.
 Ser, o no ser. Esa es La cuestión.

28 de febrero de 2011

Links Juicio 02-02-2011

Antonio Savona
El Sol Historias del debate: la causa que se cayó por la muerte de un acusado

El Sol El juicio por delitos en la dictadura se reanuda con un ex preso del D-2

El Sol Testigo señala a los demócratas como cómplices de la dictadura

Los Andes Testigos apuntan a la complicidad civil con la dictadura



Uno Testimonios claves en el juicio a represores

MDZonline El Juicio: dos testigos memoriosos revivieron parte de la historia negra

Terra CIUDADANO CANADIENSE RATIFICO TORTURAS Y VIOLACIONES A DETENIDOS


Argenpress Argentina, Mendoza. El Juicio: dos testigos memoriosos revivieron parte de la historia negra

EnCombustiónInterna "En Mendoza hubo una muy fuerte protección a los represores"

Juicios Mendoza Audiencia del 1ero. de marzo SAVONE Y ABALO TESTIGOS DE CONTEXTO


 
Elba Morales
Juicios Mendoza Audiencia del 2 de marzo MEDH: INFORME SOBRE LA REPRESIÓN EN MENDOZA


El Sol En el PD afirman que hubo dirigentes de todos los partidos en la dictadura

Los Andes Juicio: una testigo dio más detalles sobre la represión ilegal

MDZonline El Juicio: para la coordinadora del MEDH "no hay fantasmas, acá hay asesinados"

Campo Las Lajas

27 de febrero de 2011

Omni

De la boca para afuera importaba que se oyera una versión de las cosas, pero adentro la historia era otra, los valores eran otros, los ejemplos eran otros.  Todavía escribo para salir de esa opresión, de esa forma de versionar los hechos  a la que fui acostumbrada y obligada. No les voy a dar nunca las gracias por esa jaula de mentiras, que a veces todavía me aprisiona. No les voy a dar las gracias por los fundamentos torcidos, por los motivadores (e-motivadores) cambiados de lugar. No les voy a dar las gracias por algo que se dijo caridad, pero cuyo motor fueron las ganas, la necesidad de cubrir sus propias expectativas. No les voy a dar las gracias por ese rol preestablecido, en el que nunca iba a poder encajar.

No les voy a dar las  gracias, de nada.

23 de febrero de 2011

Chiquitita dime porqué

"Chiquitita dime porqué, tu dolor hoy te encadena
que en tus ojos hay una sombra de gran pena.
No quisiera verte así, aunque quieras disimularlo
si es que tan triste estas para que quieres callarlo.
Chiquitita dímelo tú en mi hombro aquí llorando
cuenta conmigo ya para asi seguir hablando
Tan segura te conocí y ahora tu ala quebrada
déjamela llevar  yo la quiero ver curada
Chiquitita sabes muy bien 
que las penas vienen y van y desaparecen
Otra ves vas a bailar y serás feliz 
como flores que florecen.
Chiquitita no hay que llorar
las estrellas brillan por ti allá en lo alto
quiero verte sonreír para compartir 
tu alegría, Chiquitita.
Otra vez quiero compartir tu alegría chiquitita
Chiquitita dime porque tu dolor hoy te encadena
en tus ojos hay una sombra de gran pena
.No quisiera verte así aunque quieras disimularlo
si es que tan triste estas para quieres callarlo
Chiquitita sabes muy bien
que las penas vienen y van y desaparecen.
Otra ves vas a bailar y serás feliz
como flores que florecen.
Chiquita no hay que llorar 
las estrellas brillan por ti allá en lo alto.
Quiero verte sonreír para compartir tu alegría, Chiquitita
otra vez quiero compartir tu alegría, Chiquitita
otra vez quiero compartir tu alegría, Chiquitita."
 
 

22 de febrero de 2011

Links Juicio 22-02-2010

Los Andes Derechos humanos: declararon tres ex policías

Uno Caso Talquenca: policías declararon en el juicio

MDZonline El Juicio: tres policías jubilados "amnésicos" declararon en el caso Talquenca

El Sol Un testigo aseguró que un militar pedía sexo a cambio de información de detenidos

20 de febrero de 2011

Alice in nowhereland

Cuando era chica me gustaba hurgar cajones. De la mesa de luz de mis padres de crianza sacaba dos cajas de cartón naranja que guardaban las fotos de su casamiento y me divertía  viendo los vestidos y los peinados estrafalarios de las señoras, con sus maquillajes sixties, que luego yo intentaba imitar a escondidas. En las fotos había alguna gente muy vieja, viejísima, estaban mis dos abuelas maternas y también la adoptiva con su mejor vestido de gala, tules y encajes, el tío pelado todavía tenía pelo, y largo, estaban todos los amigos, los conocidos y los desconocidos, algunos clientes, empleados, vecinos y también la modista con toda su familia... nada me divertía más que inventarles historias y luego preguntar foto por foto, uno por uno, por todos los invitados a la fiesta para saber quién era quién en realidad. En dos fotos solamente, aparecía esta chica, que no era la más llamativa, pero que para mí, era la más linda de todas, con sus bucles negros y su vestido de princesa…me imaginaba historias románticas y bellas para ella. Cuando preguntaba quién era, siempre me sorprendía, por algún motivo no podía retener esa información y cada vez que me decían: "ella es tu mamá, Alicia" quedaba helada ante la respuesta. Ningún diálogo seguía después de eso. Ningún juego. Ya no importaba saber quiénes eran todos los demás, solo intentar descubrir algún rasgo familiar en esos pocos milímetros de fotografía en blanco y negro, antes de devolverla a su caja.
Eran las únicas fotos de ella y ni siquiera eran mías.

17 de febrero de 2011

Links Juicio 17-02-2011

El Sol Dictadura: el valor de las mendocinas violadas

Télam Mendoza: denuncian violaciones como herramienta de terrorismo de Estado durante la dictadura
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MDZonline El Juicio: expectativa por los testimonios del ex obispo Rafael Rey y de un ex militar

Uno Un ex militar se negó a declarar por presuntos problemas mentales

Los Andes Monseñor Rafael Rey será uno de los testigos en la audiencia de hoy

Los Andes Explicitan el vínculo eclesiástico-militar

Uno Declara monseñor Rafael Rey

Uno Monseñor Rey admitió una amistad entre curas y militares que facilitó el "accionar criminal" en la dictadura

MDZonline Rey: “Algunos miembros de la Iglesia tenían una relación especial con la dirigencia militar”

El Sol "No niego la cercanía de algunos miembros de la Iglesia con los militares"

El Sol “Lamento que la Iglesia no tuviera una postura más dura frente a lo que ocurría”

El Argentino El obispo emérito de Zárate admitió el vínculo entre la Iglesia y la dictadura

Página12 La confesión del obispo

Monseñor Rafael Rey