19 de noviembre de 2011

Daniela

Sueño que estoy con mis dos hijos en un lugar abierto, donde hay muchos amigos queridos. En un momento pierdo de vista a los chicos y doy voz de alarma. Hay una reacción instantánea y en seguida aparecen, primero el mayor y después el menor. Todos sonríen y se quedan tranquilos, sigue la fiesta, pero la nena no aparece por ningún lado. Busco a la nena. Es chiquita, igual al más chico pero mujer, idéntica a él, como su hermana melliza (claro que, fuera del sueño, mis hijos no tienen ninguna hermana melliza). Pregunto a todos y a cada uno de mis amigos si no vieron a “Daniela”. Me enoja que nadie la haya visto, que nadie pueda ayudar.

Me despierto y la nena, que en el sueño se pierde, me acompaña durante todo el día.

Angelita 1977