31 de agosto de 2010

Viejos

Es curioso como los Hijis les decimos a nuestros viejos: “Viejos”.

Justo a ellos que no llegaron a envejecer -el mío, que era de los viejos más viejos, nomás llegó a los 46-.

Cuando vivían no se los llamaba así. Cuando aprendimos a nombrarlos, seguramente aprendimos a hacerlo de otra manera.

Decirles “Viejos” a los padres no es algo tan, tan viejo, es una especie de transgresión, una forma de traerlos con nosotros a la actualidad, de modernizarlos un poco a todos ellos, que quedaron para siempre tan anticuados, jóvenes y setenteros.

Qué decimos cuando les decimos viejos.

Decirles “Viejos” es una provocación. Un coqueteo con: cómo hubiera sido, como si existiera ese universo paralelo, ese lugar, esa cosa, donde nada, nada está resuelto…

Como si nombrándolos de es forma, les pudiéramos dar a ellos algo de quienes somos nosotros ahora. Nuestras propias palabras.

Aunque decimos “Viejos” y no es más que un modismo, vigente, pero también bastante viejo. -aunque no tan viejo como nuestros viejos-

Viejos, son los trapos, diría mi vieja.
-que no era vieja y no se que diría-

Vieja no, perdón entonces: Mami.

23 de agosto de 2010

Sueño con Claudia

Sueño que estoy internada en un hospital (o en una cárcel); en un edificio con ventanas rotas. Estoy embarazada, sorprendida de estar nuevamente embarazada, a punto de parir. Necesito ayuda. Desde la ventana veo a mi hermana, un poco más abajo dentro del mismo edificio. Veo su pelo. La estan revisando. Trae algo para mi, tal vez ropa para el bebé, que ya, inminentemente,  va a nacer. La espero, pero no llega.

7 de agosto de 2010

La Mudita


Anoche soñé que mi familia entera había muerto.Todo el pueblo estaba muerto. Mis hijos muertos (pero era de esos sueños en los que yo no soy realmente yo misma y por lo tanto, ellos tampoco son mis hijos verdaderos). Pero esa era la situación, así estaban asignados los roles y este era el contexto: Cuerpos por todos lados, conocidos y desconocidos, apilados de a montones. Tal vez el lugar estuviera enteramente construido con cadáveres, sangre y tierra. Y ruido, mucho ruido; como si todos gritaran, pero no veo a nadie hacerlo. Muchísimos policías y algunas personas perdidas o desorientadas, deambulando igual que yo, como buscando a alguien. Yo voy con la sensación o la certeza de que ya los perdimos a todos, que ya no queda nadie de los mios. Entonces, como un tesoro resplandeciendo entre la mugre, aparece la Mudita en un rincón junto a otros niños, paradita detrás de un policía. Ella, especialmente ella, llama toda mi atención, tan chiquitita e indefensa, con su pelito rubio y la carita idéntica a la mia cuando era chiquita. La mudita me pertenece. Y yo, le grito con toda mi voz al policía, que no me deja acercármele: - “ya los mataron a todos! Dejame quedarme con la Mudita por lo menos! Aunque sea dejame a la Mudita! Dejame a la Mudita, que es nuestra! Dejame a la Mudita! Dejame a la Mudita!
Y me desperté, peleando por ella.

4 de agosto de 2010

Game Over

Dentro de un sobre papel madera tengo una foto de papá sin vida. La tengo hace 10 años y todavía no se qué hacer con ella. Es del legajo policial. Papá aparece muy golpeado y todo hinchado. Y tiene los bigotes igual que acá. Y tiene algo raro en los ojos como si tuviese los párpados cosidos o unidos con pegamento. Cerrados a la fuerza.

2 de agosto de 2010

Papá y yo

De mis Tesoritos.





















Foto nueva / con Papá / a media cara / pura clandestinidad // y la desobediencia / de Javier / para hacerme este regalo // y Chelita guardiana / y Josita reveldora // y la sorpresa / de seguir encontrando // pedacitos //.