14 de junio de 2011

Calor

Tengo una campera con dos capuchas. Prendamos una fogata al finnal del día, como en los campamentos. Llevo buen vodka, para que la resaca huela a mandarinas. Hay brazos que me sostienen, con el mismo amor con que se abraza a un hijo. Está ese calor que solo ustedes, con la chispa de la vida compartida en los ojos, pueden darme. Mis botas están gastadas, pero...sabrán entender.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aparte, a todo el que no te SOBE, le contestás con una piña. Pobre, y a mí que caía bien Paco Urondo...

Angela Urondo Raboy dijo...

Yo no doy piñas, doy palabras.
¿Duelen como piñas, Sr.Añóñimo?

¿Su mensaje pretende ser una piña hacia mi? eso si que es pobre.

Paz, amor.
Verdad y justicia.