9 de julio de 2011

Verdadero falso

Si no los recuerdo, no los extraño. 

No puede traumatizarme lo que ignoro.

No puedo amar lo que desconozco, pensaba.

En un contexto en el que familia era sinónimo de presión y opresión, el solo hecho de saber que existía la otra familia aún por encontrar, me daba asfixia. Solamente podía anticipar más presiones, reclamos y conflictos. Si una familia, ya era difícil, ¿para que sumar otra? después de todo, había sobrevivido hasta entonces sin ellos... ¿para qué podría necesitarlos cerca en el futuro?





















(Para todo, lo que ignoraba).

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