9 de diciembre de 2010

Ficcionaria

Cuando tenga tiempo voy a escribir seriamente una novela, sobre un apropiador que luego de ser descubierto, pierde toda forma de contacto con quien había criado sobre mentiras y al verse aislado de ese vínculo, termina de flipar y se manda en una de espionaje vitual, inventándose burdas identidades falsas para hacerle llegar mensajes a quien todavía considera hijo de su pertenencia, pretendiendo establecer por ese medio sus distintas opiniones sobre los hechos, intentando sostener vigente el discurso anacrónico como si existiese un vox pòpuli favorable, creyendo que todavía puede generar dudas sobre los hechos o ejercer alguna forma de influencia vertical sobre ese, que no es un niño y no es su hijo.

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